La calidad es nuestra prioridad número uno. Desarrollamos, producimos, envasamos de una forma que va más allá del cumplimento de las normas básicas.
A pesar de ser una marca cosmética, hemos desarrollado sistemas de producción adecuados para productos farmacéuticos; nuestras formulaciones se producen en base a normas muy estrictas, a menudo más estrictas que las que siguen los productos farmacéuticos. Este principio se aplica a la manipulación de los productos incluyendo el transporte, el almacenamiento, el control y la protección de las materias primas y de los productos finales en todo el proceso de producción y de distribución.
Nuestro certificado-Verde, planta de producción sin residuos ha sido certificado por la gestión de calidad [ISO 9001: 2008] Buenas prácticas de fabricación para cosméticos [ISO 22716: 2007] y sistema de gestión ambiental [ISO 14001: 2004].

La importancia del agua cosmética

El agua es uno de los ingredientes más importantes en la mayoría de las formulaciones cosméticas; siempre se utiliza agua bacteriológicamente pura para el desarrollo de cosméticos. Hay varios tipos de necesidades de agua en nuestro cuidado diario pero el que se utiliza como componente cosmético es el más exigente en niveles de pureza.
Un agua con un nivel de pureza ultra-alto, es la base de toda formulación segura y con menor cantidad de conservantes, lo que se podría describir como “un producto seguro desde el primer día”.
agua cinco veces más pura
La industria cosmética recomienda el uso de agua con una conductividad de hasta 4,3 µS/cm (micro siemens por cm); en KORRES utilizamos agua con una conductividad de 0,8 µS/cm. Lo que significa que el agua que utilizamos es 5 veces más pura de lo que realmente se requiere.
Impulsados por nuestra obsesión por la calidad, hemos creado una planta depuradora de agua dentro de nuestra planta de producción con el objetivo de producir, la mejor calidad de agua, para nuestras formulaciones. La tecnología de purificación del agua que utilizamos es Doble Ósmosis Inversa combinada con la esterilización UV (ultravioleta), similar a la que encontramos en unidades hospitalarias de trasplante de riñón. Esta planta depuradora de agua se inspecciona diariamente electrónica y manualmente; hay más de 10 puntos de control para garantizar que se cumplan todas las normas. Las autoridades de inspección locales e internacionales han elogiado la unidad como un caso de estudio “ejemplar”.